jueves, 12 de julio de 2012

Traslado a Economiaparahumanos

Al dejar este blog cometí una falta de educación, no despedirme, pero creo que nunca es tarde para hacer las cosas. Perdonad a las personas que me seguíais en este blog por no avisar y dejar constancia por aquí, pero lo de no actualizar este espacio no es por dejadez (que un poco también) sino porque me trasladé a otro nuevo http://economiaparahumanos.blogspot.com El cambio iba a ser algo provisional, sólo para aprobar una asignatura de la carrera que requería abrir un blog desde cero, pero después del tiempo me he afincado en mi nuevo espacio. Así que de nuevo, a todos aquellos que han tenido la gentileza de querer leer mis escritos y se han encontrado con esto chapado, os pido disculpas y os invito a que participéis en mi Economía para Humanos, un blog un poco más centrado en la Economía, esta disciplina tan de moda. Un saludo y os espero con los brazos abiertos

lunes, 1 de agosto de 2011

"Y tú, ¿qué opinas del 15M?"


Días de estar en casa twitteando, estar en la plaza bajo la lluvia, sudando bajo un sol abrasador, días de asambleas, de conciertos, de más asambleas, de organización en comisiones, de manifestaciones, días de echar la mente a andar. El llamado movimiento #15M ha sido mucho más que estar sentado en una plaza, mucho más de lo que los medios de comunicación masivos solo han sido capaces de esbozar. Durante estos últimos tiempos ha sido frecuente que durante cualquier conversación surgiera la pregunta de “¿tú que opinas del 15M?”. A pesar de haber estado expuestos a informaciones sobre estos acontecimientos durante ya más de dos meses lo normal es que el que contesta, aunque sea un asiduo lector de periódicos, solo sea capaz de ofrecer dos o tres argumentos y no muy extensos. ¿Por qué se produce esta paradoja de que un hecho tenga tanta cobertura mediática y que sin embargo la información novedosa y útil que llega al ciudadano sea insuficiente? Algunas de estas causas pueden ser la simpleza y superficialidad de las noticias, la falta de un contexto amplio en el que ubicarlas, la novedosa falta de jerarquización y burocracia del propio movimiento y los obstáculos que el 15M, como cualquier movimiento crítico, ha encontrado para llevar su versión a los medios de comunicación convencionales.

Sea como sea, el 15M ha supuesto un despertar de la opinión pública española, un tirón de orejas a todos aquellos que apostaban por una guerra partidista y daban de lado al debate democrático sobre propuestas concretas. El pueblo, y la juventud en concreto, han demostrado que siguen interesados en la política más allá de siglas y en saber cómo funciona un sistema económico y político excesivamente opaco. Los ciudadanos han decidido intentar tomar las riendas de un futuro que se escapa de su control, que se escapa de la democracia.

Cronología del 15M: desde el #nolesvotes hasta las acampadas

A pesar de la espontaneidad a la hora de levantar las acampadas el día siguiente de las movilizaciones del 15 de mayo, la gestación del movimiento venía de mucho tiempo atrás, concretamente desde la aprobación de la Ley Sinde en febrero y el surgimiento de #nolesvotes. Con esta campaña un grupo de ciberactivistas hacían una llamada para que los ciudadanos molestos con el recorte de libertades en la Red que supone esta nueva norma hicieran una reflexión sobre el voto que depositarían en las urnas el 22 de mayo y no apoyaran a PSOE, PP ni CiU, partidos que habían secundado dicha ley. Las redes sociales, y en especial Twitter y Facebook, se llenaron de mensajes de personas que comenzaban a hablar sobre el inmovilismo de PSOE y PP en el poder, de la corrupción sistémica y que pedían alternativas para traer aire fresco a la política española.

Mientras que cada vez más gente comenzaba a escribir sobre #nolesvotes, una nueva organización comenzaba a lanzar mensajes por Internet. Esta vez era Juventud Sin Futuro (JSF) un grupo de jóvenes “sin casa, sin curro, sin pensión y sin miedo”, que denunciaban el recorte de derechos que suponían las reformas adoptadas para salir de la crisis. En su manifiesto JSF se queja de que “la juventud más preparada de nuestra historia vivirá peor que sus padres”, en gran parte por el paro juvenil de España, que superando el 40%, es el mayor índice de Europa. Por todo ello JSF salieron a las calles el día 7 de abril para pedir la derogación de la Reforma Laboral (debido a la precariedad que supone para los jóvenes), la derogación de la Reforma de las Pensiones y una reforma fiscal progresiva, es decir que quien más tenga pague más al Estado.

En este clima de hartazgo y en el que la gente comenzaba a organizarse cada vez más en manifestaciones y protestas, surgió la plataforma que más poder de concentración ha tenido y que finalmente ha guiado en parte el 15M, Democracia Real Ya (DRY). DRY, como los otros antecedentes mencionados, es una organización abierta, que engloba a “personas normales y corrientes” como reza en su comunicado, que ha servido como coordinadora de acciones comunes de las diferentes asociaciones y movimientos sociales locales. En su comienzo, su mayor apuesta fue la de salir a la calle el día 15 de mayo bajo el lema “No somos mercancía en manos de políticos y banqueros”. A pesar de las dificultades que supuso organizar unas grandes movilizaciones siendo una plataforma sin una estructura jerárquica y con tan pocos días de vida, DRY consiguió reunir aquel domingo a miles de personas en más de 52 ciudades españolas. Estas eran sus propuestas:

  1. Eliminación de los privilegios de la clase política. Supresión de privilegios, transparencia, reducción de cargos “de confianza”…
  2. Contra el desempleo. Reparto del trabajo, jubilación a los 65, imposibilidad de despidos colectivos, etc.
  3. Derecho a la vivienda. Expropiación por el Estado de viviendas en stock y facilitarlas en alquiler protegido, ayudas de alquiler para jóvenes, dación en pago de viviendas para cancelas hipotecas.
  4. Servicios públicos de calidad. Con especial interés en sanidad y educación.
  5. Control de las entidades bancarias. Prohibición de rescate a bancos, elevación de impuestos a la banca, prohibición de inversión de bancos españoles en paraísos fiscales…
  6. Fiscalidad. Aumento del tipo impositivo a grandes fortunas y bancos, recuperación del impuesto sobre el patrimonio, adopción de la tasa Tobin de transacciones internacionales, etc.
  7. Libertades ciudadanas y democracia participativa. Tanto a través de Internet como de referendos, modificación de la Ley Electoral, independencia del poder judicial, etc.
  8. Reducción del gasto militar.

Durante el transcurso de las manifestaciones, varios de los allí presentes fueron detenidos por la policía. Al otro día, el lunes 16, algunas personas se concentraron en la puerta de los juzgados para pedir su inmediata puesta en libertad. Mientras tanto, otros jóvenes se dirigían hacia la Puerta del Sol con tiendas de campaña…

Las acampadas: un mes de jornadas de reflexión

Mientras que los madrileños comenzaban a organizar la acampada que ya habían levantado, el resto de partidarios del 15M del país permanecían con un ojo puesto en Madrid y otro en su ciudad; el primero para ver cómo reaccionaba la gente ante este novedoso método y el otro para buscar el lugar dónde llevarlo a cabo con sus vecinos. Al principio de la semana, mientras esto ocurría, las primeras páginas de los periódicos se llenaban de informaciones sobre los mítines de la campaña electoral y sobre el escándalo sexual del director del Fondo Monetario Internacional, Dominique Strauss-Kahn. Una vez más se hablaba de partidos políticos (no de política) y de un hecho sensacionalista y morboso, una telenovela con personas de verdad, mientras que las noticias sobre la acampada no aparecían o lo hacían en las últimas páginas de su sección.

A pesar de este silencio de los medios, los interesados en el movimiento seguían atentos a las novedades a través de, como no, las redes sociales. Comenzaron a convocarse manifestaciones diarias que al paso de los pocos días se fueron convirtiendo en acampadas según encontraban a personas dispuestas a pasar las noches en las plazas. En Sevilla la acampada comenzó el miércoles 18. Después de estar manifestándose más de una hora desde las 20 horas en la escalinata de la Plaza de la Encarnación, los asistentes se trasladaron a la parte superior de la plaza (conocida popularmente como Las Setas) donde se constituyeron en asamblea para poder decidir cómo actuar comúnmente. Con un micrófono al que todo el mundo podía acceder si pedía el turno de palabra, comenzó un debate sobre la actual crisis y la forma en la que se estaba intentando salvar hasta que alguien propuso acampar igual que en Madrid. Eran ya cerca de las 23:00 y tras aceptar la propuesta, los esfuerzos se concentraron en articular las comisiones de alimentación, seguridad, limpieza, etc. necesarias para que todo saliera manteniendo el orden que se pretendía. A las 24:00, solo una hora después, la comisión de logística había conseguido una gran cantidad de cartones en la que poder echar los sacos de dormir, la de alimentación había recorrido los bares de la zona y traía comida para quien se quedara a dormir, mientras que limpieza ya había acabado de barrer toda la plaza. La acampada en Sevilla, como en otras muchas ciudades diferentes a Madrid, ya estaba funcionando y todos los allí presentes eran iguales de protagonistas en todo lo que se hacía.


Medios de comunicación y 15M: abusando de la anécdota sin llegar al fondo

El 15M ha tenido un gran protagonismo en los medios por lo anecdótico, por la innovación que ha supuesto la emergencia de la acampada como método de protesta. Pero a pesar de permitirle ocupar las portadas de periódicos y telediarios, esta forma de hacer de los medios de destacar lo curioso e impactante ha impedido que el discurso real del 15M llegue hasta los ciudadanos. Sin hacer un esfuerzo podemos recordar algún recorte de prensa sobre la suciedad que dejaban las acampadas o sobre el perjuicio a los comerciantes de la Puerta del Sol; seguro que hemos visto una imagen del desalojo de la acampada de Barcelona o de como Artur Mas llegaba en helicóptero al Parlament de Catalunya tras los incidentes en la jornada de investidura. En cambio, es más difícil recordar un debate televisivo en el que se discutiera la viabilidad de la dación en pago de una casa para cancelar la hipoteca, el papel de los bancos en la crisis después de ser rescatados con dinero público o del coste que supone a España mantener sus tropas en Afganistán.

Los medios de comunicación han invisibilizado las verdaderas noticias sobre las propuestas del 15M porque estas no les favorecían. Hay que recordar que los periódicos, televisiones y radios son grandes empresas que se aglutinan en corporaciones todavía más gigantescas. Por ejemplo, Antena 3 y el diario La Razón tienen un mismo padre, el grupo Planeta; El País y Cadena Ser son empresas de Prisa, etc. Estas corporaciones son a su vez propiedad de entidades todavía más grandes y que nada tienen que ver con la comunicación, por ejemplo, desde el año pasado el mayor accionista de Prisa es Liberty, un fondo de inversiones estadounidense, una entidad, como todas las de su sector, basada en la especulación bancaria. ¿Cómo informará un medio de comunicación dirigido por un fondo de inversiones sobre un movimiento como el 15M que pide el fin de la especulación y el control sobre la banca? Pues como cualquier empresa privada, El País, a pesar de mantener una fachada progresista, responde al interés de quién le paga y en este caso llevar a debate la necesidad de una banca pública no era lo más beneficioso para Liberty. Este ejemplo se puede extender a cualquier otra corporación de medios, conglomerados que además poseen otras grandes empresas de todo tipo a las que el triunfo del 15M o la derogación de la Reforma laboral, por ejemplo, también supondrían obtener menos beneficios.

Ante esta situación en la que la información está controlada por un reducido número de entidades con intereses privados, nosotros como ciudadanos de un país democrático debemos de hacer un esfuerzo por mantenernos no solo informados, sino bien informados. La democracia solo es real cuando el que deposita su voto sabe las consecuencias que este traerá, cuando conoce todas las posibilidades del abanico y es capaz de poner en la balanza todos los datos que obtiene. Para acercarnos a una visión más global de la realidad no nos debería bastar con comparar dos grandes periódicos o los telediarios de dos cadenas de televisión, ya que muchas de ellas se diferencian en aspectos insignificantes. En cambio deberíamos acercarnos directamente a la fuente de información, utilizar las redes sociales (siempre con la precaución de saber que todo lo que hay se publica no es cierto) y dar paso a la prensa alternativa, una prensa que como www.periodismohumano.com o Le Monde Diplomatique intentan mantener el espíritu de aquel periodismo que intentaba educar a los ciudadanos y no complacer a los dirigentes. Solo formándonos y debatiendo seremos capaces de hacer que la democracia sea real como se sigue todavía pidiendo en la calle.

viernes, 10 de junio de 2011

Rafael Lechowski - Despertando al monstruo

Sé que muchos de los que entráis por aquí sois grandes amantes de la poesía y después de escuchar esto me pregunté que opinaría alguien que le guste la rima pero que no fuera cercano al hip hop. El rapero es Rafael Lechowski y la base y final de la canción es We people who are darker than blue, del gran Curtis Mayfield. A ver si os gusta

Decrecimiento, ¿una opción viable?


1. ¿QUÉ ES EL DECRECIMIENTO?

El Decrecimiento nace como una respuesta al mito del crecimiento del sistema capitalista. En el neoliberalismo hay una tendencia a la producción descontrolada, sin que se tenga en cuenta las necesidades humanas, los recursos naturales del planeta o las desigualdades sociales que este crecimiento produce. El Decrecimiento se plantea como la solución para permitir que podamos seguir disfrutando de un planeta habitable y su herramienta es rebajar el PIB de los países para frenar un crecimiento económico ilimitado que no es compatible con los recursos finitos de la Tierra.

La filosofía del Decrecimiento como tal es bastante, novedosa ya que aparece en 1971 de la mano de Nicholas Georgescu-Roegen y su libro The Entropy law and the Economic Process, aunque sus ideas ya aparecían en otras corrientes anteriores. El Decrecimiento recoge ideas previas como la crítica al crecimiento, la austeridad, el equilibrio, el respeto a la naturaleza o el compromiso social. Algunos de estos conceptos vienen del siglo XIX y de la crítica del pensamiento anti-industrial, representado en EEUU por Henri David Thoreau y en Rusia por Lev Tolstoï y su crítica al Estado. Ya en el siglo XX las ideas de respeto al planeta se fueron concretizando tras el informe del Club de Roma y la aportación de economistas como Herman Daly y todavía más recientes como Serge Latouche, uno de los grandes impulsores del Decrecimiento en la actualidad.

Antes de profundizar en la definición hay que hacer una advertencia. En su libro Apuesta por el Decrecimiento, Serge Latouche afirma que “no se puede hablar exactamente de ‘teoría del decrecimiento’ tal como han hecho los economistas de las teorías del crecimiento”. En lugar de ser una proposición cerrada, Latouche, citando a Paul Aries, se refiere al Decrecimiento como una “palabra obús”, una forma de “romper el lenguaje estereotipado de los adictos al productivismo”. El economista francés piensa que el Decrecimiento debería de ser llamado “acrecimiento” para poder tener un uso similar a “ateísmo” en términos religiosos, ya que funcionaría como un toque de atención para los fieles del “crecer por crecer”. Según Latouche “el decrecimiento es simplemente un estandarte tras el cual se agrupan aquellos que han procedido a una crítica radical del desarrollo”. Esta amplitud de miras del movimiento le ha servido tanto para aglutinar a una gran cantidad de personas y colectivos tras su “estandarte”, como para recibir críticas al ser considerado como un concepto vacío.

En lo que sí que están de acuerdo todos los que defienden el Decrecimiento es en rechazar cualquier tipo de crecimiento, incluso el “desarrollo sostenible”. Los decrecentistas piensan que aunque al crecer se intente limitar el impacto de la huella ecológica, cualquier tipo de desarrollo es malo de por sí por dos motivos. El primero es que en el capitalismo el crecimiento es ilimitado, ya que se piensa que cuanto más se produce más rápido mejora la calidad de vida, mientras que el consumo de recursos y su regeneración están cada vez más desfasados. El segundo motivo del rechazo es que cualquier tipo de crecimiento supondría poner trabas al propio decrecimiento, la verdadera consigna del movimiento. Pepa Gisbert, bióloga y miembro de Ecologistas en Acción, asegura en un artículo publicado en la revista El Ecologista que “mantener las políticas propias del crecimiento (economía de escala, competitividad y urgencia) más allá del clímax produce el deterioro de las condiciones de vida y dificulta la posibilidad de un descenso ordenado”. En cambio, Gisbert propone que los principios de escala reducida, eficiencia, cooperación, durabilidad permitirían poder descender el ritmo de producción sin afectar a la calidad de vida.

2. SEGUIDORES Y CRÍTICAS AL DECRECIMIENTO

Como se ha dicho anteriormente el Decrecimiento no es una hoja de ruta estricta donde se establezcan unas medidas a seguir para conseguir unos objetivos. En cambio, el Decrecimiento es una llamada de atención, una invitación a reflexionar hacia dónde lleva el actual sistema de su desarrollo. Al ser solo una crítica al liberalismo, ha conseguido aglutinar a una gran variedad de personas como economistas, biólogos, politólogos, analistas sociales, movimientos ecologistas y movimientos sociales en general, entorno a la idea de “vivir mejor con menos”.

La amplitud de seguidores del Decrecimiento se puede comprobar al ver los que participan en la Red de Decrecimiento de Sevilla. Este es el ejemplo del movimiento en una ciudad concreta como Sevilla pero la forma de organizarse y el tipo de grupos que participan son similares en el resto de ciudades. En el mapeo de la Red de Decrecimiento de Sevilla (http://www.meipi.org/sevilladecrece.meipi.php) se inscriben 13 organizaciones que se dividen en cuatro grupos. Estos cuatro grupos son los de Cultura y saberes, Comunidad, Economía y recursos y Campo y ciudad. En ellos se engloban asociaciones y organismos que van desde cooperativas de huertas ecológicas como Crestas y Lechugas, hasta desarrolladores de proyectos de gestión ambiental como mAzetas, pasando por librerías especializadas (La Fuga).

El Decrecimiento, como cualquier otra teoría, no ha tardado en conseguir detractores al mismo ritmo que seguidores. Las críticas al Decrecimiento han llegado tanto por la izquierda como por la derecha. Como explica el profesor de la UAM Carlos Taibo en el video sobre su conferencia sobre el Decrecimiento en Córdoba, la propia idea de decrecer es un concepto anticapitalista. La base del capitalismo es el continuo crecimiento de la producción y el consumo, así que apostar por el avance del Decrecimiento sería trabajar por el fin del capitalismo. En contra de esta teoría, los defensores del liberalismo creen que el problema del planeta no está en la riqueza sino en la propia pobreza. Según esta corriente, al crecer se descubren nuevos modos de producir que consumen cada vez menos recursos por lo que el planeta evolucionaría favorablemente. A su vez creen que las leyes de la oferta y de la demanda provocarían que se usaran los recursos más beneficiosos y renovables ya que cada vez sería más caro usar los tradicionales.

Además de la lógica oposición capitalista, el Decrecimiento ha recibido críticas de corrientes ideológicas de izquierda y comprometidas con el medioambiente. Entre estas corrientes destaca la crítica marxista y la tercermundista. Los marxistas diferencian dos tipos de crecimiento: uno que solo busca complacer a intereses particulares, que habría que eliminar o limitar, y otro que aumenta la calidad de vida del conjunto de la sociedad, que habría que fomentar. Los países pobres por su parte defienden que ellos necesitan aumentar la producción en muchos aspectos para llegar a conseguir una vida digna. De ambos temas opinó el catedrático de Economía Aplicada de la Universidad de Sevilla, Juan Torres López, en una entrevista realizada específicamente para este trabajo. Torres asegura que el Decrecimiento “es una idea que tiene un componente muy positivo que es la respuesta a un afán de crecer que no tiene sentido pero que por otra parte tiene inconvenientes serios”. El profesor de la hispalense piensa que decrecer como única herramienta no sería producente pues “sería como el mito del crecimiento al revés: crecer más no garantiza el bienestar, pero tampoco crecer menos, sobre todo porque hay sociedades a las que les falta de todo”.

La falta de concreción teórica del Decrecimiento, el ser solo un “estandarte” como decía Latouche es otra de las críticas de Juan Torres. “El Decrecimiento creo que tiene bastantes vacíos teóricos, que no es operativo y que no conviene a los que no tienen nada”, defiende el economista. Para Torres el tomar el PIB como unidad de medida tampoco es posible ya que “es una magnitud muy torpe que no refleja el bienestar” y tampoco ve factible utilizar el índice de desarrollo del PNUD; “no hay una magnitud que contenga tanta mezcla heterogénea de elementos que al decrecer garantice que se van a satisfacer” concluye.

En lugar de decrecer Juan Torres apuesta por un crecimiento de la actividad y del empleo, pero siempre respetando el medioambiente. La producción debería de ser más racional “ya que no es lógico que en EEUU se tiren 40.000 móviles al día porque se producen millones que no sirven”, explica Torres. Frente al despilfarro, el profesor apuesta por “crecer mucho más a partir de ahora en educación, salud, atención a las personas, cuidados, bienestar, formas de vida compartidas…”, sobre todo en los países más desfavorecidos. En conclusión Juan Torres asegura que sería necesario “un reparto de la renta diferente, un equilibrio de poderes, la capacidad de que la gente tenga también capacidad de influir, de decidir, no sea solo los poderes financieros económicos” porque “las cosas no se hacen porque no haya dinero sino porque quien tiene poder de decisión no quieren que se haga”.

3. DECRECIMIENTO Y MEDIOS DE COMUNICACIÓN

Después de un seguimiento de las ediciones digitales de los medios de comunicación (anéxo 2) es posible afirmar que el Decrecimiento tiene una cobertura muy limitada. Durante el mes de marzo no se encontró ninguna noticia que aludiera a esta filosofía en los grandes periódicos de tirada nacional (El País, El Mundo, ABC, Público…). El Decrecimiento solo tuvo un hueco en periódicos regionales (debido a que se había celebrado un acto concreto, como por ejemplo una conferencia) y en publicaciones alternativas como Periodismo Humano (www.periodismohumano.com) o Rebelión (www.rebelion.org) donde si se hacía un tratamiento más cuidado y profundo del tema.

Que los grandes medios no hagan referencia a una corriente “anticapitalista” como define Carlos Taibo no es casual. Noam Chomsky y Edward S. Herman en su libro Los guardianes de la libertad realizan un estudio sobre los condicionantes inherentes al sistema, que provocan que unas noticias lleguen a tener relevancia en los medios y que otras no lo tengan. Estos filtros son la magnitud y propiedad de los medios de comunicación, el beneplácito de la publicidad, el suministro de noticias a los medios, el castigo informativo y el anticomunismo como religión, refiriéndose al bloqueo a cualquier tendencia contraria al capitalismo. El tapón que impide llegar al Decrecimiento a los principales medios de comunicación podría estar en cualquiera de los 5 filtros, pero actúa con especial fuerza en el primero y en el último. Como dice Juan Torres, los medios de comunicación son grandes empresas orientadas al beneficio de sus propietarios. Este tipo de empresas se beneficia del sistema, por lo que “los medios son herramientas para reproducir las lógicas del poder”. “Es muy difícil que el discurso alternativo, sobre todo el alternativo al poder existente, tenga una cabida importante en los medios de comunicación. Los medios producen y reproducen las condiciones del poder existentes”, explica el catedrático.

Para que el Decrecimiento y cualquier otra teoría alternativa tuviese una mayor presencia en la opinión pública, Juan Torres cree que los medios de comunicación deberían de ser principalmente más democráticos, para así reflejar los intereses generales y no los de sus propietarios. Un mayor reparto de los beneficios y un aumento de la pluralidad dentro de los propios medios servirían para acabar con la precariedad del periodismo y con la verticalidad vigente en la toma de decisiones. De este modo, el gran poder de los medios, el de construir un imaginario social, pasaría de sus propietarios a sus trabajadores y abriría la posibilidad de que discursos alternativos como el del Decrecimiento entraran en el debate diario.

4. CONCLUSIONES

En resumen el Decrecimiento se presenta como una ideología que busca cambiar el actual paradigma del desarrollo, la ilusión de que cualquier tipo de crecimiento de la producción y el consumo es bueno. En cambio propone un modelo más respetuoso con la Tierra en el que se mejore la calidad de vida de las personas al ser capaces de vivir en mayor armonía con un gasto menor de recursos. El Decrecimiento no es una teoría concreta sino una filosofía en la que se engloban muchos movimientos. Esta indefinición ha provocado que otros autores y corrientes también críticas con el capitalismo no confíen en el Decrecimiento por tener “muchos vacíos teóricos” en palabras de Juan Torres López. Que el Decrecimiento y otras tendencias por el estilo tengan su lugar en los medios de comunicación es fundamental, ya no solo porque puedan conseguir sus objetivos, sino porque contribuyan a crear un espacio de debate y de discusión que de lugar a una opinión pública libre, instruida y plural, un valor fundamental para cualquier sociedad democrática.

Fuentes

· Apuesta por el Decrecimiento. Serge Latouche. Visto en http://decrecimientosevilla.pbworks.com/w/file/31895170/Cap%C3%ADtulo%20Introductoria%20de%20la%20Apuesta%20por%20el%20Decrecimiento%20(Latouche).pdf el 20 de mayo del 2011

· Decrecimiento: camino hacia la sostenibilidad. Pepa Gisbert. El Ecologista nº 55

· Entrevista personal con el catedrático de Economía Aplicada de la US, Juan Torres López

· http://www.sevilladecrece.net (visto 15 de mayo) y su mapeo http://www.meipi.org/sevilladecrece.meipi.php

· Conferencia Carlos Taibo en Córdoba http://decrecimiento-eh.org/decrecimiento/54-audio/97-carlos-taibo-crisis-economica-decrecimiento (visto 9 de marzo de 2011)

· Los guardianes de la libertad. Noam Chomsky y Edward S. Herman

lunes, 11 de abril de 2011

El placer de ignorar



Peter Smith trabajaba como asesor de su país, Estados Unidos, en el Cuarteto para Oriente Medio de la ONU. Smith era experto en relaciones internacionales y máster en economía. Aquel día se levantó a las siete de la mañana, como acostumbraba en los días que tenía reunión de trabajo en Nueva York. Siempre pasaba la noche en el mismo hotel. Era ideal, estaba en Manhattan, aseguraba comodidad y confort y la confidencialidad necesaria si la jornada de trabajo se alargaba y había que seguir trabajando en la habitación. En cuanto sonó el despertador Smith saltó de la cama enérgicamente. Salir de la cama no era tan malo si al poner los pies en el suelo te esperaba una moqueta calefactable de un gris señorial. Agua en la cara, un poco de colonia, más agua para domar el pelo. A los dos minutos el desayuno estaba en su puerta. A las ocho menos cuarto en la entrada del hotel lo esperaba un taxi. La distancia hasta la sede la ONU no era tan grande pero Peter se sentía mejor viendo la ciudad desde el coche. En la reunión de ese día había que aclarar la postura del cuarteto respecto a la ampliación de los asentamientos judíos en Cisjordania. Los países de la ONU, empujados por la iniciativa de las regiones árabes y musulmanas, se habían posicionado totalmente en contra de estos avances de Israel en territorio palestino. Rusia y la Unión Europea no tenían su posición del todo clara. Rusia parecía estar más a favor de Palestina pero en la UE seguía vigente el dilema entre la economía y la ética. Ante esta situación el trabajo de Peter Smith era convencer a todos ellos de que las actuaciones de Israel eran nobles. Después de tres horas de debate la resolución sobre la postura oficial se aplazó a la siguiente reunión. EEUU había conseguido que no se formara la posible mayoría pro-palestina que se intuía al principio del encuentro. Los colonos podían seguir avanzando sin condena.

En ese mismo momento, en Cisjordania era de noche. Namir estaba durmiendo en la casucha que levantó como pudo junto a su hijo durante la semana anterior. El habitáculo estaba construido con maderas reutilizadas y ladrillos colocados delicadamente pero sin una sujeción estable por la falta de cemento. Su antigua casa no era una maravilla pero parecía un palacio al lado de esta y, por lo menos, no tenía que temer que una viga cayera sobre él mientras dormía y no pudiese despertar. Namir se estaba acostumbrando a tener que cambiar de casa al mismo ritmo que los colonos israelíes avanzaban por los barrios palestinos. Esa noche no tocaba desalojo, era aún peor, los bombarderos sobrevolaban Cisjordania buscaban venganza por el soldado asesinado el día anterior. Bombas. Namir y otros 34 palestinos murieron. Peter Smith estaba tomando café con unos amigos.

lunes, 4 de abril de 2011

El niño yuntero


Aquí te dejo la actuación de Kayaos con la colaboración de María Lucena y la mía misma (aunque no se me vea mucho) en la que interpretamos El niño yuntero, un poema de Miguel Hernández que hizo canción Joan Manuel Serrat. La actuación es parte del recital Que mi voz suba a los montes, evento del que hay una pequeña reseña unos post más abajo.

Un saludo y espero que te guste

miércoles, 9 de marzo de 2011

Una temeridad...

- ¡Maldito detente! No seas cobarde y lucha. Correr no te servirá de nada caballero de pacotilla, Alonso Quijano puede alcanzar a quien quiera. Te encontraré donde te escondas – Gritaba yo, como procurando que mis palabras acortarán la distancia que se abría entre mis pies y el enemigo.

- Eres un viejo lento Quijote, suerte has tenido de que mi espada se partiera con la facilidad que se parten tus huesos. No me das miedo y mucho menos por tu habilidad con las armas, pero la gravedad sigue tirando de las cosas para abajo y la mala suerte me ronda, por lo que prefiero alejarme de ti que arriesgarme a que por un tropiezo se te escape de las manos esa navajilla y se me clave en un pie.

- Tu astucia tampoco puede conmigo si lo que intentas es que desfallezca. No has conseguido que mis brazos se cansen de soportar la espada y tampoco conseguirás que mi cabeza obligue a mis manos a creer que no tienen fuerza para empuñarla. Solo te queda detenerte ya e implorar que tu muerte sea lo menos dolorosa posible.

- Quijote no creas que vas a acabar conmigo tan fácil. El hacerte correr detrás de mí es solo un entretenimiento y una forma de ganar tiempo. Frestón, el famoso encantador, viene de camino para ayudarme a que tu mente se haga espuma y quede tan débil que no podrás saber si estás cuerdo o loco, tanto que no podrás ni mantenerte en pie.

De pronto un fuerte olor a destrucción abofeteó mi nariz y me trasladó del campo de batalla a otro lugar, en una maniobra que todavía no sé si es fruto de un sueño o de las artimañas de mi enemigo. Entreabrí los ojos y comprobé que una luz que entraba por mi ventana hacía más pequeña la oscuridad en la que me encontraba. Me esforcé en abrir los ojos cada vez más y vi como la armadura que portaba unos segundos antes era ahora un camisón y que la mano que sostenía la espada seguía agarrada con fuerza pero no a mi arma sino a la cabecera de la cama. El olor seguía aguijoneándome las paredes de la nariz, arrancándome el oxígeno de un poco más adentro y trasladándome a esas tardes del fin del invierno donde los aceituneros queman el ramón con vivo fuego. ¡Eso es! ¡Fuego! Algo estaba ardiendo en mi casa. Rocinante, mi sobrina Antonia, la ama de casa, yo mismo… Todos estábamos en peligro si no me armaba de nuevo de valor para acabar con un fuego que seguramente mi enemigo había provocado con las peores intenciones. Me puse de pie de un solo brinco ayudado por mis fuertes piernas talladas por el trabajo y esfuerzo de mi ansia guerrera. Con extrema velocidad corrí hasta la ventana de mi habitación que daba al patio y por la que estaba entrando el denso humo.

- No puede ser. No. Mis libros. Son mis libros, estoy seguro, y están ardiendo. Sí, son mis libros, mis novelas, mi poesía. Varias personas están echando cada vez más libros a la pila de los que arden. Esta vez mi enemigo se ha pasado, si quería matarme que se atreviera, pero esto no, quiere destruir mi casa, mi biblioteca y sabe Dios lo que le habrá hecho a mi sobrina y a la ama mientras a mí me ha sumido en el sueño.

El maldito sabía que los libros eran mi fuerza, mi sabiduría, el viento que me empujaba a luchar contra él y contra cualquiera que no quisiera el bien para los demás. Los estaba destruyendo todos mientras me entretenía en mis sueños. Había caído en su trampa.

No sabía que hacer. Estaba tan nervioso que no encontraba la salida de mi propio cuarto. Las paredes parecían que se acercaban, intentaban aplastarme, acabar con la angustia que me producía ver como los libros que habían alimentado mi vida se convertían en polvo. Por un momento la calma y la razón volvieron a mi mente. En la hoguera no estaba toda mi colección. Todavía había tiempo para correr hasta la biblioteca, salvar los que quedaran y hacerme con la espada que escondía detrás de los ejemplares de poesía. Salí de la oscuridad para adentrarme en la nada. El pasillo que conducía hasta la sala de la biblioteca estaba totalmente negro, todas las puertas y ventanas estaban cerradas para que no entrara el humo o para que nadie pudiera escapar. Fui tanteando con las manos, tratando de avanzar sigilosamente y sin tirar nada al suelo. Como en la habitación, mi nariz siguió hablando: olía a tierra mojada. Seguí avanzando hasta que supuse que había llegado a la altura de la biblioteca. Cogí el pomo de la…

- ¡Diablos! He tenido que equivocarme, aquí no está la puerta. Juraría que había chocado ya con la mesa que estaba a un metro de la entrada a la biblioteca – dije yo extrañado por el conflicto entre lo obvio y la ceguera momentánea.

Toqué de nuevo la pared y mi mano fue a parar al cuadro que normalmente estaba justo al lado de la puerta. El entorno de la puerta estaba allí, todo menos ella. Seguí arrastrando mi mano desde debajo del cuadro hasta donde debería estar la puerta. Humedad. Los ladrillos pasaban de estar totalmente secos a estar mojados y la consistencia pasaba del aplome de los primeros a la inseguridad de unos recién colocados. En ese justo momento un ruido y una pequeña luz me hicieron girar completamente.

- Tío está aquí – Era mi sobrina Ana portando una pequeña vela – He ido a su cuarto a ver como se encontraba y me he llevado un gran susto al ver que usted no estaba

- ¡Oh! ¡No te ha hecho prisionera! Ven conmigo y ayúdame a entrar a la biblioteca antes de que nos encuentre – dije susurrando y con la voz entrecortada

- ¿Qué nos encuentre quién? ¿Qué le asusta tanto? Tranquilícese seguro que ha sido solo un mal sueño

- ¿Quién va a ser? Ese caballero enemigo mío. Está quemando todos mis libros en el patio, después quemará la casa y te atrapará en el momento en el que te vea

- Tío sus libros no los está quemando ningún caballero. El cura, el barbero y el ama se están deshaciendo de ellos para que pueda mejorarse

- ¡Mentira! ¡es el caballero! – mientras decía esto Antonia me tomó del brazo

- Ven tío, deja que lo guíe hasta su ventana y verá como los que queman sus libros son ellos.

Cuando llegué a la ventana no me lo podía creer. Después de que mis ojos se acomodaran a la luz que desprendía la hoguera pude ver como me traicionaban los tres. El cura, el barbero y el ama lanzaban a montones mis libros, solo paraban de vez en cuando para librar alguno del fuego. Se veían tan felices, tan satisfechos del daño que me estaban haciendo, que ni parecían humanos. Y lo peor. Mi sobrina estaba confabulada con ellos.

- ¿Por qué no los detienes? ¿tú también estás con ellos? ¿qué queréis de mí? – La furia me poseía. Mis ojos querían escapar de mi cara y sus brazos parecían ramas secas entre mis manos

- ¡Tío me hace daño! Esto es por tu bien, esas novelas le están llevando por el mal camino. Tanto caballero está acabando con usted - La lucidez volvió de nuevo a mi cabeza.

- Ajam, ahora lo entiendo todo. Es mi maldito enemigo. Su amenaza – Mi respiración se volvió jadeante en un momento- ¿Es Frestón?, ¿verdad?

- ¿De qué habla? ¿Quién es Frestón?

- Lo sabía. Ese encantador… Os ha hechizado a todos y os utiliza a su voluntad. Estos rufianes son mejores de lo que yo pensaba.

- No nos ha encantado nadie tío. Usted debe de descansar y olvidarse de estos libros. Sino acabará loco del remate. Todos queremos que esté bien y por eso hacemos esto aunque tanto le duela. Mire como está, casi no come, sus piernas parecen fideos y no tiene fuerza ni para sostener un vaso de agua y usted cree que es un fuerte caballero.

Ver tanta irracionalidad en sus palabras empezó a cegarme. Querían acabar con la historia de tantos valientes, tantas batallas que ellos libraron por causas justas, querían terminar con mis libros, con mi historia. Yo quería matarlos. La rabia se apoderaba de mí pero comprendí que tenía que domar mis fuerzas guerreras. Seguro que esto entraba en sus planes. Frestón y el caballero que lo contrataba quería que perdiera el juicio para que acabara con la vida de mi gente. En ese mismo momento alguien me tocó la espalda.

- Hola Quijote –dijo una voz burlona y segura de sí misma- parece que mi poder es mayor del que creías.

- ¡Frestón! – de mi boca salió un grito capaz de levantar a tres caballos – Hijo de… has venido a mi propia casa, destrozas mi biblioteca y hechizas a mi familia y amigos. Voy a…

- ¡Tío! ¿qué le pasa? – Antonia chillaba mientras me miraba con ojos desatentados - ¿Con quién habla tío? ¡Aquí no hay nadie!

- Mira lo que hago con tu familia estúpido. Ni siquiera son capaces de verme mientras yo los domino sin esfuerzo – Su chulería se subía a mi cabeza cada vez con más fuerza

- Encantador de tres al cuarto voy a… - Solté un puñetazo de los que dejan sin sentido a la gente pero que Frestón esquivó con una habilidad sobrehumana.

- ¡Tío, tío! – mi sobrina comenzó a llorar asustada - ¡cálmese! No ha entrada nadie en la habitación, la puerta sigue cerrada desde que entramos. Cálmese por favor, cálmese – gritaba mientras las lágrimas llegaban a su boca

- Mira lo que has hecho Frestón, Antonia está sufriendo por tu culpa. Voy a acabar contigo ahora mismo

Salté a la cama y cogí el abrecartas que escondía debajo de la almohada. Este movimiento sorprendió al encantador, que no vio otra forma de mantenerse con vida que agarrar a mi sobrina y utilizarla como escudo.

- No creas que así vas a detenerme. Soy diestro en las armas y puedo acabar contigo sin rozar si quiera a Antonia – Mi mirada se posó sobre sus ojos. Ellos me decían ven. Yo blandí mi pequeña espada

- Tío aquí no hay nadie, por favor guarde el cuchillo, puede hacerme daño – Mientras su boca seguía soltando los hechizos de Frestón yo me acercaba poco a poco

- Lánzate ya si atreves – me dijo el encantador. Yo acepté.

Cerré los ojos y embestí con todas mis fuerzas. Cuando los abrí vi como mis manos estaban llenas de sangre. Había acabado con él a la primera. De pronto su risa me sorprendió, venía desde la puerta, a mi espalda. Giré mi cabeza rápidamente y comprobé como Frestón no podía mantenerse en pie, pero de la risa.

- Mira lo que has hecho zoquete. ¡Mira!

Mi cabeza volvió a su sitio natural y me encontré con la peor estampa que jamás veré. El abrecartas estaba incrustado en el corazón de Antonia. Sus ojos se clavaban en mí. Pedían una explicación. Intenté socorrerla pero no fue posible. Frestón se había salido con la suya, incluso había aprovechado para escapar de mi cuarto, mi casa y sabe Dios donde habría ido a parar. Me abracé a mi sobrina y juré que la vengaría. De seguido bajé sigilosamente al patio, cogí mis aperos, mi caballo y salí de mi casa antes de que los hechizados me vieran. Necesitaba encontrar rápidamente a un escudero. Hoy estoy con él, con Pancho, y los dos buscamos a Frestón y al caballero que lo envió. Que fácil hubiera sido todo si aquel día Pancho también me hubiese acompañado.

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