Blog personal de Juan Antonio Cañero, estudiante de Periodismo en la Facultad de Comunicación de la Universidad de Sevilla. Desde aquí intentará exponer su visión sobre la vida y la actualidad.
viernes, 10 de junio de 2011
Rafael Lechowski - Despertando al monstruo
Decrecimiento, ¿una opción viable?
1. ¿QUÉ ES EL DECRECIMIENTO?
El Decrecimiento nace como una respuesta al mito del crecimiento del sistema capitalista. En el neoliberalismo hay una tendencia a la producción descontrolada, sin que se tenga en cuenta las necesidades humanas, los recursos naturales del planeta o las desigualdades sociales que este crecimiento produce. El Decrecimiento se plantea como la solución para permitir que podamos seguir disfrutando de un planeta habitable y su herramienta es rebajar el PIB de los países para frenar un crecimiento económico ilimitado que no es compatible con los recursos finitos de
La filosofía del Decrecimiento como tal es bastante, novedosa ya que aparece en 1971 de la mano de Nicholas Georgescu-Roegen y su libro The Entropy law and the Economic Process, aunque sus ideas ya aparecían en otras corrientes anteriores. El Decrecimiento recoge ideas previas como la crítica al crecimiento, la austeridad, el equilibrio, el respeto a la naturaleza o el compromiso social. Algunos de estos conceptos vienen del siglo XIX y de la crítica del pensamiento anti-industrial, representado en EEUU por Henri David Thoreau y en Rusia por Lev Tolstoï y su crítica al Estado. Ya en el siglo XX las ideas de respeto al planeta se fueron concretizando tras el informe del Club de Roma y la aportación de economistas como Herman Daly y todavía más recientes como Serge Latouche, uno de los grandes impulsores del Decrecimiento en la actualidad.
Antes de profundizar en la definición hay que hacer una advertencia. En su libro Apuesta por el Decrecimiento, Serge Latouche afirma que “no se puede hablar exactamente de ‘teoría del decrecimiento’ tal como han hecho los economistas de las teorías del crecimiento”. En lugar de ser una proposición cerrada, Latouche, citando a Paul Aries, se refiere al Decrecimiento como una “palabra obús”, una forma de “romper el lenguaje estereotipado de los adictos al productivismo”. El economista francés piensa que el Decrecimiento debería de ser llamado “acrecimiento” para poder tener un uso similar a “ateísmo” en términos religiosos, ya que funcionaría como un toque de atención para los fieles del “crecer por crecer”. Según Latouche “el decrecimiento es simplemente un estandarte tras el cual se agrupan aquellos que han procedido a una crítica radical del desarrollo”. Esta amplitud de miras del movimiento le ha servido tanto para aglutinar a una gran cantidad de personas y colectivos tras su “estandarte”, como para recibir críticas al ser considerado como un concepto vacío.
En lo que sí que están de acuerdo todos los que defienden el Decrecimiento es en rechazar cualquier tipo de crecimiento, incluso el “desarrollo sostenible”. Los decrecentistas piensan que aunque al crecer se intente limitar el impacto de la huella ecológica, cualquier tipo de desarrollo es malo de por sí por dos motivos. El primero es que en el capitalismo el crecimiento es ilimitado, ya que se piensa que cuanto más se produce más rápido mejora la calidad de vida, mientras que el consumo de recursos y su regeneración están cada vez más desfasados. El segundo motivo del rechazo es que cualquier tipo de crecimiento supondría poner trabas al propio decrecimiento, la verdadera consigna del movimiento. Pepa Gisbert, bióloga y miembro de Ecologistas en Acción, asegura en un artículo publicado en la revista El Ecologista que “mantener las políticas propias del crecimiento (economía de escala, competitividad y urgencia) más allá del clímax produce el deterioro de las condiciones de vida y dificulta la posibilidad de un descenso ordenado”. En cambio, Gisbert propone que los principios de escala reducida, eficiencia, cooperación, durabilidad permitirían poder descender el ritmo de producción sin afectar a la calidad de vida.
2. SEGUIDORES Y CRÍTICAS AL DECRECIMIENTO
Como se ha dicho anteriormente el Decrecimiento no es una hoja de ruta estricta donde se establezcan unas medidas a seguir para conseguir unos objetivos. En cambio, el Decrecimiento es una llamada de atención, una invitación a reflexionar hacia dónde lleva el actual sistema de su desarrollo. Al ser solo una crítica al liberalismo, ha conseguido aglutinar a una gran variedad de personas como economistas, biólogos, politólogos, analistas sociales, movimientos ecologistas y movimientos sociales en general, entorno a la idea de “vivir mejor con menos”.
La amplitud de seguidores del Decrecimiento se puede comprobar al ver los que participan en
El Decrecimiento, como cualquier otra teoría, no ha tardado en conseguir detractores al mismo ritmo que seguidores. Las críticas al Decrecimiento han llegado tanto por la izquierda como por la derecha. Como explica el profesor de
Además de la lógica oposición capitalista, el Decrecimiento ha recibido críticas de corrientes ideológicas de izquierda y comprometidas con el medioambiente. Entre estas corrientes destaca la crítica marxista y la tercermundista. Los marxistas diferencian dos tipos de crecimiento: uno que solo busca complacer a intereses particulares, que habría que eliminar o limitar, y otro que aumenta la calidad de vida del conjunto de la sociedad, que habría que fomentar. Los países pobres por su parte defienden que ellos necesitan aumentar la producción en muchos aspectos para llegar a conseguir una vida digna. De ambos temas opinó el catedrático de Economía Aplicada de
La falta de concreción teórica del Decrecimiento, el ser solo un “estandarte” como decía Latouche es otra de las críticas de Juan Torres. “El Decrecimiento creo que tiene bastantes vacíos teóricos, que no es operativo y que no conviene a los que no tienen nada”, defiende el economista. Para Torres el tomar el PIB como unidad de medida tampoco es posible ya que “es una magnitud muy torpe que no refleja el bienestar” y tampoco ve factible utilizar el índice de desarrollo del PNUD; “no hay una magnitud que contenga tanta mezcla heterogénea de elementos que al decrecer garantice que se van a satisfacer” concluye.
En lugar de decrecer Juan Torres apuesta por un crecimiento de la actividad y del empleo, pero siempre respetando el medioambiente. La producción debería de ser más racional “ya que no es lógico que en EEUU se tiren 40.000 móviles al día porque se producen millones que no sirven”, explica Torres. Frente al despilfarro, el profesor apuesta por “crecer mucho más a partir de ahora en educación, salud, atención a las personas, cuidados, bienestar, formas de vida compartidas…”, sobre todo en los países más desfavorecidos. En conclusión Juan Torres asegura que sería necesario “un reparto de la renta diferente, un equilibrio de poderes, la capacidad de que la gente tenga también capacidad de influir, de decidir, no sea solo los poderes financieros económicos” porque “las cosas no se hacen porque no haya dinero sino porque quien tiene poder de decisión no quieren que se haga”.
3. DECRECIMIENTO Y MEDIOS DE COMUNICACIÓN
Después de un seguimiento de las ediciones digitales de los medios de comunicación (anéxo 2) es posible afirmar que el Decrecimiento tiene una cobertura muy limitada. Durante el mes de marzo no se encontró ninguna noticia que aludiera a esta filosofía en los grandes periódicos de tirada nacional (El País, El Mundo, ABC, Público…). El Decrecimiento solo tuvo un hueco en periódicos regionales (debido a que se había celebrado un acto concreto, como por ejemplo una conferencia) y en publicaciones alternativas como Periodismo Humano (www.periodismohumano.com) o Rebelión (www.rebelion.org) donde si se hacía un tratamiento más cuidado y profundo del tema.
Que los grandes medios no hagan referencia a una corriente “anticapitalista” como define Carlos Taibo no es casual. Noam Chomsky y Edward S. Herman en su libro Los guardianes de la libertad realizan un estudio sobre los condicionantes inherentes al sistema, que provocan que unas noticias lleguen a tener relevancia en los medios y que otras no lo tengan. Estos filtros son la magnitud y propiedad de los medios de comunicación, el beneplácito de la publicidad, el suministro de noticias a los medios, el castigo informativo y el anticomunismo como religión, refiriéndose al bloqueo a cualquier tendencia contraria al capitalismo. El tapón que impide llegar al Decrecimiento a los principales medios de comunicación podría estar en cualquiera de los 5 filtros, pero actúa con especial fuerza en el primero y en el último. Como dice Juan Torres, los medios de comunicación son grandes empresas orientadas al beneficio de sus propietarios. Este tipo de empresas se beneficia del sistema, por lo que “los medios son herramientas para reproducir las lógicas del poder”. “Es muy difícil que el discurso alternativo, sobre todo el alternativo al poder existente, tenga una cabida importante en los medios de comunicación. Los medios producen y reproducen las condiciones del poder existentes”, explica el catedrático.
Para que el Decrecimiento y cualquier otra teoría alternativa tuviese una mayor presencia en la opinión pública, Juan Torres cree que los medios de comunicación deberían de ser principalmente más democráticos, para así reflejar los intereses generales y no los de sus propietarios. Un mayor reparto de los beneficios y un aumento de la pluralidad dentro de los propios medios servirían para acabar con la precariedad del periodismo y con la verticalidad vigente en la toma de decisiones. De este modo, el gran poder de los medios, el de construir un imaginario social, pasaría de sus propietarios a sus trabajadores y abriría la posibilidad de que discursos alternativos como el del Decrecimiento entraran en el debate diario.
4. CONCLUSIONES
En resumen el Decrecimiento se presenta como una ideología que busca cambiar el actual paradigma del desarrollo, la ilusión de que cualquier tipo de crecimiento de la producción y el consumo es bueno. En cambio propone un modelo más respetuoso con
Fuentes
· Apuesta por el Decrecimiento. Serge Latouche. Visto en http://decrecimientosevilla.pbworks.com/w/file/31895170/Cap%C3%ADtulo%20Introductoria%20de%20la%20Apuesta%20por%20el%20Decrecimiento%20(Latouche).pdf el 20 de mayo del 2011
· Decrecimiento: camino hacia la sostenibilidad. Pepa Gisbert. El Ecologista nº 55
· Entrevista personal con el catedrático de Economía Aplicada de
· http://www.sevilladecrece.net (visto 15 de mayo) y su mapeo http://www.meipi.org/sevilladecrece.meipi.php
· Conferencia Carlos Taibo en Córdoba http://decrecimiento-eh.org/decrecimiento/54-audio/97-carlos-taibo-crisis-economica-decrecimiento (visto 9 de marzo de 2011)
· Los guardianes de la libertad. Noam Chomsky y Edward S. Herman
lunes, 11 de abril de 2011
El placer de ignorar

Peter Smith trabajaba como asesor de su país, Estados Unidos, en el Cuarteto para Oriente Medio de
En ese mismo momento, en Cisjordania era de noche. Namir estaba durmiendo en la casucha que levantó como pudo junto a su hijo durante la semana anterior. El habitáculo estaba construido con maderas reutilizadas y ladrillos colocados delicadamente pero sin una sujeción estable por la falta de cemento. Su antigua casa no era una maravilla pero parecía un palacio al lado de esta y, por lo menos, no tenía que temer que una viga cayera sobre él mientras dormía y no pudiese despertar. Namir se estaba acostumbrando a tener que cambiar de casa al mismo ritmo que los colonos israelíes avanzaban por los barrios palestinos. Esa noche no tocaba desalojo, era aún peor, los bombarderos sobrevolaban Cisjordania buscaban venganza por el soldado asesinado el día anterior. Bombas. Namir y otros 34 palestinos murieron. Peter Smith estaba tomando café con unos amigos.
lunes, 4 de abril de 2011
El niño yuntero
miércoles, 9 de marzo de 2011
Una temeridad...
- ¡Maldito detente! No seas cobarde y lucha. Correr no te servirá de nada caballero de pacotilla, Alonso Quijano puede alcanzar a quien quiera. Te encontraré donde te escondas – Gritaba yo, como procurando que mis palabras acortarán la distancia que se abría entre mis pies y el enemigo.
- Eres un viejo lento Quijote, suerte has tenido de que mi espada se partiera con la facilidad que se parten tus huesos. No me das miedo y mucho menos por tu habilidad con las armas, pero la gravedad sigue tirando de las cosas para abajo y la mala suerte me ronda, por lo que prefiero alejarme de ti que arriesgarme a que por un tropiezo se te escape de las manos esa navajilla y se me clave en un pie.
- Tu astucia tampoco puede conmigo si lo que intentas es que desfallezca. No has conseguido que mis brazos se cansen de soportar la espada y tampoco conseguirás que mi cabeza obligue a mis manos a creer que no tienen fuerza para empuñarla. Solo te queda detenerte ya e implorar que tu muerte sea lo menos dolorosa posible.
- Quijote no creas que vas a acabar conmigo tan fácil. El hacerte correr detrás de mí es solo un entretenimiento y una forma de ganar tiempo. Frestón, el famoso encantador, viene de camino para ayudarme a que tu mente se haga espuma y quede tan débil que no podrás saber si estás cuerdo o loco, tanto que no podrás ni mantenerte en pie.
De pronto un fuerte olor a destrucción abofeteó mi nariz y me trasladó del campo de batalla a otro lugar, en una maniobra que todavía no sé si es fruto de un sueño o de las artimañas de mi enemigo. Entreabrí los ojos y comprobé que una luz que entraba por mi ventana hacía más pequeña la oscuridad en la que me encontraba. Me esforcé en abrir los ojos cada vez más y vi como la armadura que portaba unos segundos antes era ahora un camisón y que la mano que sostenía la espada seguía agarrada con fuerza pero no a mi arma sino a la cabecera de la cama. El olor seguía aguijoneándome las paredes de la nariz, arrancándome el oxígeno de un poco más adentro y trasladándome a esas tardes del fin del invierno donde los aceituneros queman el ramón con vivo fuego. ¡Eso es! ¡Fuego! Algo estaba ardiendo en mi casa. Rocinante, mi sobrina Antonia, la ama de casa, yo mismo… Todos estábamos en peligro si no me armaba de nuevo de valor para acabar con un fuego que seguramente mi enemigo había provocado con las peores intenciones. Me puse de pie de un solo brinco ayudado por mis fuertes piernas talladas por el trabajo y esfuerzo de mi ansia guerrera. Con extrema velocidad corrí hasta la ventana de mi habitación que daba al patio y por la que estaba entrando el denso humo.
- No puede ser. No. Mis libros. Son mis libros, estoy seguro, y están ardiendo. Sí, son mis libros, mis novelas, mi poesía. Varias personas están echando cada vez más libros a la pila de los que arden. Esta vez mi enemigo se ha pasado, si quería matarme que se atreviera, pero esto no, quiere destruir mi casa, mi biblioteca y sabe Dios lo que le habrá hecho a mi sobrina y a la ama mientras a mí me ha sumido en el sueño.
El maldito sabía que los libros eran mi fuerza, mi sabiduría, el viento que me empujaba a luchar contra él y contra cualquiera que no quisiera el bien para los demás. Los estaba destruyendo todos mientras me entretenía en mis sueños. Había caído en su trampa.
No sabía que hacer. Estaba tan nervioso que no encontraba la salida de mi propio cuarto. Las paredes parecían que se acercaban, intentaban aplastarme, acabar con la angustia que me producía ver como los libros que habían alimentado mi vida se convertían en polvo. Por un momento la calma y la razón volvieron a mi mente. En la hoguera no estaba toda mi colección. Todavía había tiempo para correr hasta la biblioteca, salvar los que quedaran y hacerme con la espada que escondía detrás de los ejemplares de poesía. Salí de la oscuridad para adentrarme en la nada. El pasillo que conducía hasta la sala de la biblioteca estaba totalmente negro, todas las puertas y ventanas estaban cerradas para que no entrara el humo o para que nadie pudiera escapar. Fui tanteando con las manos, tratando de avanzar sigilosamente y sin tirar nada al suelo. Como en la habitación, mi nariz siguió hablando: olía a tierra mojada. Seguí avanzando hasta que supuse que había llegado a la altura de la biblioteca. Cogí el pomo de la…
- ¡Diablos! He tenido que equivocarme, aquí no está la puerta. Juraría que había chocado ya con la mesa que estaba a un metro de la entrada a la biblioteca – dije yo extrañado por el conflicto entre lo obvio y la ceguera momentánea.
Toqué de nuevo la pared y mi mano fue a parar al cuadro que normalmente estaba justo al lado de la puerta. El entorno de la puerta estaba allí, todo menos ella. Seguí arrastrando mi mano desde debajo del cuadro hasta donde debería estar la puerta. Humedad. Los ladrillos pasaban de estar totalmente secos a estar mojados y la consistencia pasaba del aplome de los primeros a la inseguridad de unos recién colocados. En ese justo momento un ruido y una pequeña luz me hicieron girar completamente.
- Tío está aquí – Era mi sobrina Ana portando una pequeña vela – He ido a su cuarto a ver como se encontraba y me he llevado un gran susto al ver que usted no estaba
- ¡Oh! ¡No te ha hecho prisionera! Ven conmigo y ayúdame a entrar a la biblioteca antes de que nos encuentre – dije susurrando y con la voz entrecortada
- ¿Qué nos encuentre quién? ¿Qué le asusta tanto? Tranquilícese seguro que ha sido solo un mal sueño
- ¿Quién va a ser? Ese caballero enemigo mío. Está quemando todos mis libros en el patio, después quemará la casa y te atrapará en el momento en el que te vea
- Tío sus libros no los está quemando ningún caballero. El cura, el barbero y el ama se están deshaciendo de ellos para que pueda mejorarse
- ¡Mentira! ¡es el caballero! – mientras decía esto Antonia me tomó del brazo
- Ven tío, deja que lo guíe hasta su ventana y verá como los que queman sus libros son ellos.
Cuando llegué a la ventana no me lo podía creer. Después de que mis ojos se acomodaran a la luz que desprendía la hoguera pude ver como me traicionaban los tres. El cura, el barbero y el ama lanzaban a montones mis libros, solo paraban de vez en cuando para librar alguno del fuego. Se veían tan felices, tan satisfechos del daño que me estaban haciendo, que ni parecían humanos. Y lo peor. Mi sobrina estaba confabulada con ellos.
- ¿Por qué no los detienes? ¿tú también estás con ellos? ¿qué queréis de mí? – La furia me poseía. Mis ojos querían escapar de mi cara y sus brazos parecían ramas secas entre mis manos
- ¡Tío me hace daño! Esto es por tu bien, esas novelas le están llevando por el mal camino. Tanto caballero está acabando con usted - La lucidez volvió de nuevo a mi cabeza.
- Ajam, ahora lo entiendo todo. Es mi maldito enemigo. Su amenaza – Mi respiración se volvió jadeante en un momento- ¿Es Frestón?, ¿verdad?
- ¿De qué habla? ¿Quién es Frestón?
- Lo sabía. Ese encantador… Os ha hechizado a todos y os utiliza a su voluntad. Estos rufianes son mejores de lo que yo pensaba.
- No nos ha encantado nadie tío. Usted debe de descansar y olvidarse de estos libros. Sino acabará loco del remate. Todos queremos que esté bien y por eso hacemos esto aunque tanto le duela. Mire como está, casi no come, sus piernas parecen fideos y no tiene fuerza ni para sostener un vaso de agua y usted cree que es un fuerte caballero.
Ver tanta irracionalidad en sus palabras empezó a cegarme. Querían acabar con la historia de tantos valientes, tantas batallas que ellos libraron por causas justas, querían terminar con mis libros, con mi historia. Yo quería matarlos. La rabia se apoderaba de mí pero comprendí que tenía que domar mis fuerzas guerreras. Seguro que esto entraba en sus planes. Frestón y el caballero que lo contrataba quería que perdiera el juicio para que acabara con la vida de mi gente. En ese mismo momento alguien me tocó la espalda.
- Hola Quijote –dijo una voz burlona y segura de sí misma- parece que mi poder es mayor del que creías.
- ¡Frestón! – de mi boca salió un grito capaz de levantar a tres caballos – Hijo de… has venido a mi propia casa, destrozas mi biblioteca y hechizas a mi familia y amigos. Voy a…
- ¡Tío! ¿qué le pasa? – Antonia chillaba mientras me miraba con ojos desatentados - ¿Con quién habla tío? ¡Aquí no hay nadie!
- Mira lo que hago con tu familia estúpido. Ni siquiera son capaces de verme mientras yo los domino sin esfuerzo – Su chulería se subía a mi cabeza cada vez con más fuerza
- Encantador de tres al cuarto voy a… - Solté un puñetazo de los que dejan sin sentido a la gente pero que Frestón esquivó con una habilidad sobrehumana.
- ¡Tío, tío! – mi sobrina comenzó a llorar asustada - ¡cálmese! No ha entrada nadie en la habitación, la puerta sigue cerrada desde que entramos. Cálmese por favor, cálmese – gritaba mientras las lágrimas llegaban a su boca
- Mira lo que has hecho Frestón, Antonia está sufriendo por tu culpa. Voy a acabar contigo ahora mismo
Salté a la cama y cogí el abrecartas que escondía debajo de la almohada. Este movimiento sorprendió al encantador, que no vio otra forma de mantenerse con vida que agarrar a mi sobrina y utilizarla como escudo.
- No creas que así vas a detenerme. Soy diestro en las armas y puedo acabar contigo sin rozar si quiera a Antonia – Mi mirada se posó sobre sus ojos. Ellos me decían ven. Yo blandí mi pequeña espada
- Tío aquí no hay nadie, por favor guarde el cuchillo, puede hacerme daño – Mientras su boca seguía soltando los hechizos de Frestón yo me acercaba poco a poco
- Lánzate ya si atreves – me dijo el encantador. Yo acepté.
Cerré los ojos y embestí con todas mis fuerzas. Cuando los abrí vi como mis manos estaban llenas de sangre. Había acabado con él a la primera. De pronto su risa me sorprendió, venía desde la puerta, a mi espalda. Giré mi cabeza rápidamente y comprobé como Frestón no podía mantenerse en pie, pero de la risa.
- Mira lo que has hecho zoquete. ¡Mira!
Mi cabeza volvió a su sitio natural y me encontré con la peor estampa que jamás veré. El abrecartas estaba incrustado en el corazón de Antonia. Sus ojos se clavaban en mí. Pedían una explicación. Intenté socorrerla pero no fue posible. Frestón se había salido con la suya, incluso había aprovechado para escapar de mi cuarto, mi casa y sabe Dios donde habría ido a parar. Me abracé a mi sobrina y juré que la vengaría. De seguido bajé sigilosamente al patio, cogí mis aperos, mi caballo y salí de mi casa antes de que los hechizados me vieran. Necesitaba encontrar rápidamente a un escudero. Hoy estoy con él, con Pancho, y los dos buscamos a Frestón y al caballero que lo envió. Que fácil hubiera sido todo si aquel día Pancho también me hubiese acompañado.
lunes, 21 de febrero de 2011
Recordando al poeta

Hace ya 69 años que Miguel Hernández se marchó, pero cualquiera diría que el poeta de Orihuela sigue recitando y luchando desde los corazones de los montalbeños. El pasado sábado se cerró en Montalbán el ciclo que durante el año del centenario de su nacimiento recordó que la vida de las letras es mucho más larga que la de las manos de las que parten. Un total de 30 artistas locales llenaron con el espectáculo músico-poético Que mi voz suba a los montes el teatro municipal de un espíritu y un ambiente que incluso transportaba a tiempos anteriores.
Versiones de poemas que antes han sido cantados por artistas como Serrat, interpretaciones impregnadas de un tinte flamenco o emotivas lecturas de las piezas más desgarradoras del poeta. Cada actuación tenía el toque necesario como para que el público encontrara algo que retener en la memoria. La obra fue conducida magistralmente por los actores María Jesús Márquez y Luis Alcalá, que encarnaban a Miguel Hernández y su esposa Josefina, y que interpretaron unos diálogos escritos para la ocasión por el autor local Prudencio Salces. En una de sus intervenciones, el personaje de Miguel de mostraba satisfecho al ver a tanta gente joven rendir honores a su poesía. No solo el poeta se habría alegrado del acto, sino que todo Montalbán se mostró orgulloso de que Miguel siguiera vivo entre ellos.
No pude ponerlo en el artículo por cuestión de espacio pero por lo menos por aquí quería dar las gracias a Prudencio, Alfon y Jose Mari por el trabajo y el esfuerzo que han invertido en que el acto saliera adelante.
sábado, 5 de febrero de 2011
Creative Commons: licencia para crear (y III)

5. Las descargas en los medios de comunicación por Manuel Galvín
Los medios de comunicación suelen seguir la línea del mercado cultural a la hora de posicionarse en este complejo debate. Uno de los motivos de esta inclinación es, según David Bravo, “el hecho de que los medios son uno de los afectados por el cambio de modelo, primero porque con la llegada de Internet se diversifica la atención y eso lo sufren los medios. Por otra parte, como el cambio de modelo está afectando económicamente a las discográficas y a las compañías cinematográficas, el presupuesto que estas empresas destinaban a publicidad en los medios se ha reducido”. Los medios de comunicación, salvo algunas excepciones, suelen posicionarse en contra de las descargas. Las contadas ocasiones en las que alguien en los medios convencionales apoya las descargas suele hacerlo, señala David Bravo, “dentro del contexto de negatividad imperante, para así transmitir una ficción de pluralidad informativa”. Además, los medios se han convertido en un poderoso aliado para la lucha contra la piratería y las descargas, ya que han llegado a ofrecer espacios gratuitos en sus formatos para que el Ministerio de Cultura inserte anuncios que comparan las descargas con un robo. Por otra parte, algunos medios de comunicación critican a
Sobre la relación entre Industria y medios, cabe destacar que en el año 2005 se aprobó el Plan Antipiratería. Para David Bravo “ese plan era una declaración de intenciones, lo que se hacía era diseñar un sistema que iba a homogeneizar mentes por medio de campañas que llaman de concienciación”. Ese plan, por supuesto, no implicaba ningún tipo de debate, puesto que su piedra angular era la visión única de
6. La ley Sinde por Manuel Galvín
La ley Sinde es una normativa, recogida en
A partir de ahí,
La ley Sinde, en definitiva, busca seguir el modelo de países como Francia, que ya tiene una ley de protección contra la propiedad intelectual (ley Hadopi), cuya infracción puede pagarse incluso con el corte de la conexión. A propósito de Francia, los datos del mercado discográfico de 2010, según la Industria Francesa, siguen estando caracterizados por la caída de la venta de discos (en 2010 descendió un 5,9%). Esto podría demostrar que el fenómeno de intercambio y descargas en Internet, sin entrar en valoraciones éticas, es imparable. Internet es un medio sobre cuyo control se trabaja mucho pero sin éxito. La tecnología para burlar los sistemas de detección va algunos años por delante de la propia tecnología de detección. La tendencia de intercambio de archivos y de socialización a través de Internet por parte de la población aumenta. Es en este punto en el que cabe hacerse las siguientes preguntas: ¿puede una ley restrictiva frenar las descargas a través de Internet? ¿Sobrevivirá la industria por no adaptarse al cambio de modelo? ¿No sería la hora de plantearse otras alternativas de negocio? La contestación a las dos primeras cuestiones es bastante difícil, aunque todo parece indicar a una contestación negativa con respecto a ambas. Por otra parte, el siguiente apartado puede servir como respuesta a la última de las tres preguntas.
7. Las Creative Commons como alternativa por Juan Antonio Cañero
“Quien recibe una idea de mí, recibe instrucción sin disminuir la mía; igual que quien enciende su vela con la mía, recibe luz sin que yo quede a oscuras” Thomas Jefferson
Aunque la tendencia predominante entre los gobiernos de Europa y Estados Unidos es la de restringir las descargas y proteger los beneficios de
La alternativa francesa es conocida como la licencia general opcional, una especie de impuesto que hay que pagar en cada descarga de contenido cultural. Este modelo responde a la premisa de que si
La licencia general opcional fracasó en Francia en gran medida por la falta de apoyo político, una situación que está en las antípodas de lo que ocurre en Brasil. El Gobierno brasileño también comparte la visión de la banda ancha como un bien colectivo, como una “herramienta que fomenta la participación ciudadana”, según expone Carol Proner, profesora de Derecho Internacional de
En Estados Unidos las nuevas propuestas de financiación vienen desde la misma industria. Los productores culturales han asumido que la única forma de hacer frente a las descargas no es ofrecer un sistema alternativo como en los dos casos anteriores, sino competir contra ellas con las mismas armas, ofreciendo el producto gratis. El caso que ejemplifica esta propuesta es Spotify un programa desde donde se puede escuchar música gratis y sin la necesidad de descargarla a cambio de recibir anuncios comerciales. Según David Bravo la industria hace esto convencida de que los usuarios irán a estos nuevos sistemas porque les ofrecen más ancho de banda, no tendrían que esperar colas y serían plataformas libres de virus y sin fakes, es decir archivos falsificados. El dinero llegaría por las suscripciones de usuarios que prefieren pagar un poco de dinero y librarse de escuchar la publicidad. Después de unos años de pérdidas Spotify ha conseguido ser rentable al obtener una cuota de 10% de usuarios Premium (de pago), mientras que el resto sigue disfrutando de la música gratis.
Mientras que alguno de los sistemas anteriores trabajan para convertirse en el paradigma del intercambio cultural, los creadores que no quieran ingresar en la lógica de mercado tienen una alternativa que cada vez empuja con más fuerza: el copyleft. El copyleft nace como una reacción al copyright, como un intento de invertir sus términos para que la propiedad intelectual no sirva para estancar el avance del conocimiento. Atenerse al copyleft no significa que el autor pierda todos los derechos sobre la obra como ocurriría al ofrecerla al domino público, sino que guarda algunos como el de autoría y libera otros como el de la difusión.
Dentro del copyleft existen varios tipos de licencias pero las más utilizadas para el intercambio cultural son las llamadas creative commons (CC). Creative commons es una corporación norteamericana que surgió en el 2001 y que entró en España tres años después gracias al trabajo de
Principios
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Licencias (combinación de principios)
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| Reconocimiento - SinObraDerivada (by-nd): Se permite el uso comercial de la obra pero no la generación de obras derivadas. |
Para que un creador como Javier, el chico del ejemplo, pueda empezar a utilizar las creative commons solo necesita un ordenador y una conexión a Internet con los que poder acceder a la página de la entidad http://es.creativecommons.org. En
Que trabajar con creative commons no es un sueño irrealizable lo demuestran muchos creadores que ya se ganan la vida utilizando estas licencias. El grupo de rock Gritando en Silencio es una de estas formaciones que han apostado por difundir su obra por Internet y dejar de lado las discográficas. Quien entre en su página Web (www.gritandoensilencio.net) podrá encontrar la discografía de la banda y la posibilidad de poder descargarla de una forma totalmente gratuita, pagar 10 euros por su último disco o donar lo que cada uno quiera de forma totalmente voluntaria.
Las motivaciones de GES para utilizar las CC no son otras que la de mantenerse fieles a lo que piensan y difundir su obra todo lo que puedan: “Si te descargas música de Internet y piensas que no estás robando y luego montas tu grupo y quieres ser consecuente con lo que piensas lo normal es que uses CC u otra similar”. Los miembros del grupo aseguran que económicamente estas licencias no le aportan muchos beneficios pero también reconocen que utilizar copyright no arreglaría esta situación, ni la suya ni la de otros grupos como ellos. Los integrantes del grupo aseguran que “ya nadie vive de vender discos salvo los grandes artistas y personajes creados por la industria para tal fin”. “Para los grupos pequeños, usar esta licencia no es mucho más que una declaración de intenciones. El beneficio quizás venga porque haya más gente que te escuche, pero realmente no importa tanto. Los grupos pequeños que no liberan su música con CC también acaban teniendo su música para descargar por Internet, aún sin su consentimiento; y desde luego ninguna entidad de gestión va a defender sus derechos, en cuanto a grupo pequeño que son”, sentencian.
Los nuevos grupos que surgen en la escena musical pueden encontrarse dos situaciones totalmente distintas dependiendo si deciden publicar su obra con copyright o con creative commons. El abogado David Bravo explica que el principal problema que encuentra un creador cuando se atiene al copyright es que no tiene ningún control sobre su obra. Lo más habitual en el mundo de las discográficas es que el grupo firme dos contratos, uno editorial por la autoría de las canciones y otro discográfico como intérpretes de las canciones de las que ellos son autores. En estos contratos el grupo cede en exclusiva tanto los derechos de propiedad intelectual por la autoría como por la interpretación. Bravo asegura que “desde ese momento el grupo no tiene absolutamente nada que decir sobre cómo se difunde la obra, quién accede a ellas y otras muchas cosas que vienen en los contratos discográficos y que son bastantes lamentables”. “En el momento que entras en una discográfica –continúa-- la discográfica quiere vender esos discos y el contrato va a poner todo lo que pueda para que el grupo se amolde a la moda del momento”. De este modo el autor se limita a recibir los royalties por parte de la discográfica, es decir, a recibir el porcentaje que le corresponde por contrato del beneficio total que la empresa obtiene al comercializar el disco. Según Bravo esta situación da lugar a que “un músico que firma un contrato discográfico y quiera sin embargo dar muchos conciertos y que su música se mueva libremente por Internet para ser popular, en el sentido de que la gente acceda a su música, no puede”, ya que es la discográfica, como dueña en exclusiva de los derechos, quien debe autorizar la difusión. La mayor ventaja de publicar un disco con una discográfica es que la empresa tiene mucho más dinero para la producción y promoción del disco, dos trabajos que sin embargo, son cada vez más asequibles para los nuevos músicos gracias a los nuevos equipos técnicos y el uso de las redes sociales.
En lo que respecta a las creative commons, su gran ventaja es precisamente que el creador tiene el control absoluto de su obra, él es el que decide qué derechos quiere ceder y cuáles de ellos reservarse. En una época donde los royalties son cada vez más bajos por el gran número de descargas, los conciertos son el lugar idóneo donde un artista puede ganarse la vida. Según David Bravo, hay músicos que prefieren renunciar a las discográficas y poner directamente su música en Internet “para que llegue al mayor número de personas posible y que esas personas vayan a los conciertos. Esto es lo que me conviene a mí económicamente, haciendo cuentas, me viene bien. Eso no pueden hacerlo si han firmado estos contratos”.
