martes, 2 de junio de 2009

Patrones de vida

Parece que cada vez vivimos menos, aunque muramos con más años, vivimos menos. Me estoy dando cuenta de que vivir es elegir, que vivir es libertad, y la regalamos a espuertas a otros. En el anterior artículo empecé a definir esa idea casi sin quererlo, pero ahora viendo un documental sobre una iglesia estadounidense, más bien una secta ultra-adoctrinadora llamada Iglesia Bautista de Westbro, he acabado por comprender que muchas veces no elegimos lo que somos.

No es solo por la Iglesia, no quiero que mi blog parezca una cruzada antieclesiástica, pero esta institución es una más de estas comodidades en las que nos apoyamos para vivir (o para no vivir). Al igual que ella, otras famosas almohadas como las ideologías políticas, las costumbres, las subculturas… nos marcan el camino de lo que debemos ser para pertenecer a ellas, aprovechan nuestra necesidad de sentirnos parte de un colectivo para encauzarnos por su sendero.

Cada vez me cuesta más trabajo tragar que alguien se sienta un escalón por encima del resto para ser capaz de estipular una doctrina de comportamiento. No es este el conato de una idea anarquista, creo que a lo que me refiero es a algo más intangible. No me molesta tanto una ley que diga que no puedo circular a más de 120 km/h, como la ley interna de los seguidores ultras del Sevilla F.C. que, sin que previamente haya una reflexión personal, marca que para ser un buen “Biri”, tienes que ser “de izquierdas”, odiar al Betis, al Osasuna, y por supuesto apoyar a los ultras del Marsella en su lucha contra la hereje afición atlética.

Unos detrás de otros seguimos lo que hace nuestro alrededor. No reflexionamos sobre si es adecuado un comportamiento porque viene dado por alguno de nuestros ídolos y por eso seguimos solo ese maldito patrón cerrado, descartando tajantemente la capacidad de adquirir lo mejor de cada modo de vida para enriquecernos y crecer.

Posiblemente sea mi orgullo que a veces me puede, pero para mí los ídolos no son tan diferentes a mi, ni a ti tampoco seguramente. Aunque todo lo que salga por la tele parezca divino, todas las historias y personajes de los libros inquebrantables, al final ídolos y vasallos somos iguales. Debemos de desvestir al ídolo, igual que proponía con las etiquetas, para comprender toda la encrucijada de factores que influyen en un pensamiento y quedarnos con lo que creemos recto y apropiado, descartando lo inservible o dañino. Seguro que Hitler tenía algo bueno, seguro que la Madre Teresa tendría algo malo.

Me estoy asustando, porque veo que al final parece que yo también estoy marcando un patrón a seguir…


7 comentarios:

Sergio dijo...

Al fin y al cabo todos somos personas, y los patrones a seguir son "xominas" de cada persona, cada uno que haga lo que mas le apetezca en su momento, y ese sera su patron

Sergio dijo...

Te dejo tambien un blog que me encanta, de un gran periodista, http://www.mimesacojea.com/

El autor es Jose A. Perez, y empezo a escribir en su blog, y se hizo tan famoso, que los del diario Publico lo contrataron para que escribiera en el

Juan Antonio Cañero dijo...

Muchas gracias Sergio, veo que a pesar de que te despierte cuando me voy a tu piso de fiesta sigues leyendome, muchas muchas gracias.

Lo que tú dices es lo que pienso, cada persona tenemos que tener nuestro patrón o incluso ni tenerlo, xro siempre lo que hagamos que esté pensao por nosotros, no por otros para pertenecer a un grupo

Voy a echarle un vistazo a ese blog, muchas gracias otra vez crack!

Isaak Asino dijo...

Bajo mi punto de vista has rozado la perfección en la exposición, Juan Antonio. Es la necesidad de patrones, entendidos como dueños, unos, y modelos de comportamientos, otros, los que construyen un entorno apático, insolidario y grupuscular, donde disentir va acompañado del miedo de ser excluido del "grupo".

Un saludo cordial.

Juan Antonio Cañero dijo...

Muchas gracias por tu comentario Isaak. Llevaba tiempo esperándolo porque Lisístrata me había hablado muy bien de ti.

Tus palabras han sido un halago, espero poder contar contigo por aquí. Un saludo

Lisístrata dijo...

Juan Antonio, "notazustes" q no estás marcando patrones, sólo reflexionas en "voz alta" y además muy bien. da gusto "oírte"
Me alegro coincidir con mi amigo Isaac en tu casa. Insisto, Juan Antº, síguele sus pasos cibernéticos, no te defraudará, ni en estilo (lo gozarás) ni en profundidad concisa y de meridiana claridad.

un abrazo a l@s dos, al resto por extensión.

Anónimo dijo...

si es verdad
estoy muy deacuerdo con
sergio(el primer comentario )y pues depende de uno la forma como quiere ser feliz y
tomar o no tomar la
Decisión
de seguir un patron o no.














graciias muy bonita tu pagina sigue asi
me ayuda mucho con las tareas de preparatoria
graciias.



























atte:paulina

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